Mundo de ficçãoIniciar sessãoIsabella asintió en silencio. Le habría gustado pedirle que no lo hiciera, pero no podía comportarse de ese modo frente a Esteban. Antes de irse, Dereck se inclinó y dejó un beso suave en su mejilla, un gesto calculado, sabiendo que ella no lo rechazaría en ese momento. Isabella permaneció inmóvil, aceptándolo sin corresponderlo.
La puerta se cerró.El despacho quedó envuelto en un silencio distinto. No era incómodo ni opresivo, sino uno de esos silencios que reconfortan, qu






