Mundo ficciónIniciar sesiónMás abajo, unas veinte llamadas perdidas de Valeria y varios mensajes.
Eso sí la preocupó.
Ignoró los de Dereck y llamó de inmediato a su amiga. Al segundo timbre, la voz estridente de Valeria la obligó a alejar el teléfono de la oreja. Incluso el chofer se sobresaltó.
—¡¿ISABELLA, SE PUEDE SABER DÓNDE ESTÁS?!
Isabella respiró hondo.
—Valeria, cálmate… dime qué pasó.
—¿Cómo quieres que me calme? —replicó ella, furiosa—. ¡El maldito de Dereck me llamó preguntando si estabas conmigo! Le dije que no y me







