Mundo ficciónIniciar sesiónIsabella tragó aire, firme, obligándose a no mostrar ni una grieta.
—Acepto —dijo con voz baja pero estable—. Te enviaré el contrato para firmarlo.
Intentó moverse para marcharse, pero no alcanzó ni a girarse.
Dereck la atrapó de inmediato, arrinconándola entre su cuerpo y el escritorio. Su proximidad la golpeó como un incendio.—No he terminado contigo —susurró.
Y antes de que Isabella pudiera decir una palabra, Dereck se apoderó de su boca en un beso profundo, posesivo, desesperado.
Un beso que arrancó el aire del pecho de ambos…En un instante, sus labios se apoderaron de los de ella con una ferocidad que no admitía réplica. La mano de Dereck en la nuca se afirmó, impidiéndole cualquier escape, mientras la otra mano se apretó como un cinturón de hierro alrededor de su cintura, atray&e






