Mundo de ficçãoIniciar sessãoDereck sintió cómo algo en su interior se agrietaba. No lo admitió. No podía. Pero la rabia que le subió al rostro no era contra ella… era contra sí mismo. Porque aunque ella negara, él había sentido su cuerpo rendirse, temblar, buscarlo, necesitarlo.
Porque sabía que ese muro de hielo que ella levantaba… él lo había provocado.
Y porque, por primera vez, supo que podía perderla de verdad y no sabía la razón.
Isabella terminó de vestirse sin volver a mirarlo. Sentía la mirada de Dereck quemándole la espalda, fija en cada uno de sus movimientos, como si esperara que en cualquier momento ella se quebrara… que girara hacia él, admitiera que aún lo amaba y que todo aquello no era más que un berrinche pasajero.
Pero no.
Tomó su bolso del piso. Inspiró hondo. Y con pasos firmes &mdas







