Mundo ficciónIniciar sesiónApretó los papeles con tanta fuerza que el borde del informe se arrugó entre sus dedos. Luego, se levantó de golpe y tomó su teléfono del velador. No podía quedarse quieto. No podía quedarse con dudas.
—Ricardo, necesito que muevas cielo y tierra —la voz de Dereck era grave, rasposa, cargada de una autoridad tensa—. Primero, quiero que confirmes la veracidad de este informe. Te enviaré el archivo por correo segur







