Mundo de ficçãoIniciar sessãoIsabella guio a Valeria hasta la pequeña sala del departamento. El lugar era sencillo, acogedor, con una luz cálida que entraba por las cortinas semitransparentes. Ambas se sentaron en el sofá, y Valeria la observó con atención. Su amiga se veía más delgada, algo pálida, pero había en su mirada un brillo distinto, una mezcla de calma y determinación que la hizo sonreír.
—Isa... —dijo Valeria tomand







