Mundo ficciónIniciar sesiónPor un instante dudó en avanzar. Creyó que ya se habría ido a la oficina, que tendría reuniones, llamadas, cualquier excusa para no compartir siquiera el mismo aire. Pero no.
Ahí estaba. Impecable, tranquilo, como si nada hubiera pasado.
Isabella respiró hondo, obligándose a mantener la compostura.
—Buenos días —murmuró, intentando que su voz sonara natural.
Él levantó la mirad







