Un ruido de fondo se escuchó y entonces abrió la boca —, quieres verme más de cerca puedes pasar, no imagine que estuvieras ansiosa por tenerme en tu cama, tan pronto —dijo Blake, con un tono cargado de lascivia, sus ojos se abrillantaron, y la puerta, se deslizó por completo.
—¿Esa herida es muy grande? —dijo Cala, ignorando las palabras de Blake, no es que no las hubiera escuchado, incluso le fastidiaron, pero genuinamente estaba preocupada por lo que sus ojos veían.
—Un poco de agua caliente será suficiente —replicó él, con esa frialdad que lo hacía más valiente, o quizá menos despreocupado.
—Deja que limpie tu herida —dijo ella, no podía evitar sentirse incómoda al ver a Blake casi completamente desnudo, pero más allá de eso, su verdadero motivo, para intentar entrar en la habitación de Blake, valía la osadía.
Cala buscó en un buró y luego en el otro —, en esa gaveta está lo que necesitas —mencionó Blake, mientras se sentaba en la cama.
El calor en el cuerpo de Cala se elevab