El hombre que se hizo pasar por mi hermano estaba recibiendo un cheque de Renato o, mejor dicho, de mi esposo, ya que al quitárselo me di cuenta que la firma era de él.
El hombre me vio, recogió su cheque de mis manos y se largó sin decir nada.
—Renato, subiremos a la habitación y tendrás que explicarme porqué tú y Nicholas le pagaron a ese hombre.
—Em, no es lo que crees. ¿Dónde estabas y quien es esta? O este... —preguntó, al ver que Amanda me acompañaba.
—Ella es Amanda, me perdí y me salvó