Volví a concentrarme y repasé los artículos. El idiota era obscenamente rico, mucho más que Julián, pero la mayoría de las noticias databan de hacía más de dos años: justo cuando había dejado de aparecer en la vida pública. Desde entonces, sólo rumores y especulaciones sobre su paradero; algunos aseguraban incluso que había muerto, pese a que nada estaba confirmado. Era como si alguien hubiera pagado para que se mantuviera el silencio.
Estaba a punto de abrir un reportaje cuando él abrió los