Capítulo 46

Entré con las piernas inestables. Sabía lo importante que era para él tener hijos. Me acerqué a la cama y lo observé: su rostro estaba amoratado, su nariz cortada.

Parecía dormido, tan tranquilo… sin saber que al despertar ya no sería el hombre que había sido, ni volvería a serlo jamás.

POV de Damian

Cada vez que Fiona aparecía en pantalla llorando, Valeria la miraba fijamente y se reía a carcajadas. Me di cuenta de que nunca había bebido tanto alcohol; estaba completamente ebria. Aun así
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