Antes de que pudiera continuar, el abogado, que nos observaba con impaciencia, intervino:
—El maletín.
—Oh, papá… ¿pusiste los archivos de biotecnología en el maletín del abogado o trajiste los documentos equivocados? —pregunté con cautela.
—No. ¿Por qué haría eso? —respondió.
El abogado le entregó los documentos. Mi padre los observó durante largos segundos; vi cómo su rostro cambiaba de color.
—¿Dónde dijiste que los encontraste? —preguntó, tenso.
—En mi maletín. Y no puedo encont