—Aún están a tiempo de irse —dijo Estefan apareciendo de repente—, los puedo llevar en cinco segundos donde sus mamis.
Taylor puso los ojos en blanco, estaban a punto de ser atacados y ella con su grupo de amigos estaban a punto de meterse en una guerra terrible. Donde enfrentarían las mayores fuerzas sobrenaturales que han podido existir.
Entonces tenía que llegar Estefan con su bocaza.
—¿No deberías estar en otro lado? —preguntó Taylor con mala cara.
—Me pidieron que revisara las trampas —dij