—¿No crees que esto esta algo fácil? —preguntó Estefan partiendo a una arpía en dos—, digo que casi terminamos con los de arriba y parece que abajo no les va nada mal. Tuvimos más problemas con la perra de Elizabeth.
Bael hizo que una ráfaga de fuego se desplegará alrededor de él calcinando a todas las criaturas que intentaban acercarse.
—Tienes razón —Bael miraba a su alrededor frunciendo el ceño—, ni siquiera han aparecido los gemelos demonios.
—Ve a darle un vistazo a Odette y Noel —Estefan