Auguste siempre se había considerado como un hombre totalmente seguro de sí mismo. Siempre se jacto de saber controlar su temperamento a lado de sus amigos y compañeros. Los hombres lobos habían evolucionado los últimos 50 años, en especial en los círculos más altos. Sin embargo, la naturaleza siempre estaba ahí y Auguste siempre se había burlado cuando alguien se comportaba como un animal descontrolado.
En ese momento la vida empezaba a pasarle factura.
Primero se extrañó de que su pequeña y e