—Es otro nido de esas bestias —gruño Concetta—, es obvio, lo que no entiendo es porque no encontraron a una.
—Encontramos a las rokurokubi custodiando ese maldito huevo apestoso, pero a ninguna bestia como la describes —hablo Steve—, tal vez recién iba a nacer una.
—¿Por qué estas cosas que parecen mitad serpiente quisieran cuidar al huevo? —gruño Alan moviendo la cabeza de serpiente de la rokurokubi con su bota—, probablemente se las hubiera comido al nacer.
—Tal vez se vieron atraída por la m