—¡Fantástica!
Gabriela observó su trabajo con una gran sonrisa de autosuficiencia.
—¡Espectacular! —sonrió Odette a su lado—, me quito el sombrero Gabriela, hubieras sido una gran estilista.
—Intente serlo —se quejó Gabriela—, pero si casarme con Jose no mato a mi papá, ser maquilladora como profesión seguramente lo hubiera hecho.
—Realmente se ve muy bonita —Taylor ingresó a la habitación—, estaría triste de no asistir si no fuera porque siempre hay desastres en esas graduaciones. El año pasad