—De verdad no fue mi intención incomodarte Joon —habló Gerard con los brazos cruzados—, pero debes entender que debía sacarla de ahí de inmediato.
—Lo entiendo —respondió Joon con calma—, ya estoy mejor. Solo sobre reaccioné.
Estefan alzó una ceja. Joon estaba actuando algo extraño, pero debía dejarlo así. Sabía que era una máscara que ponía sobre él porque estaba protegiéndose. Cuando todo terminara, sabía que esa mascara se rompería y su dolor saldría a flote, entonces él podría consolarlo.
—