—¿Sabes qué es lo que más odio de los cumpleaños? —Junior los miro con una gran sonrisa impresa en la cara.
—¿La tartas de limón? —dijo Angel engulléndose de las nombradas tartas—, yo las amo.
—¿La alegría de las personas al presenciar un acto de amor eterno? —suspiro Belial.
—No idiotas —Junior los miró con exasperación—, las infinitas oportunidades de hacer una broma.
Tanto como Angel y Belial pusieron los ojos en blanco.
—Nos estarán vigilando y mi tío Jaime debe estar previniendo todo esto