Angel lanzó un rugido e intentó arremeter contra su propio padre, pero Alan en un segundo lo tuvo frente suyo y lo inmovilizó tomándolo del cuello.
Destrozó la parte superior de su uniforme para tener acceso a su estómago, mientras Angel pataleaba e intentaba no asfixiarse. El semidemonio mayor puso su mano libre sobre su estómago desnudo y grabó en su piel un sello para contener la esencia demoniaca que brotaba de su hijo.
Angel se desmayó y Alan empezó a absorber toda la esencia demoniaca que