—Una parte de mi se siente herida de que no confiaras lo suficiente en mi persona para contarme que la encontraste —Jaime entro a su despacho seguido por Bael, sentándose en un lado de su mesa de ajedrez—, otra parte está orgullosa de que seas lo suficientemente precavido para mantenerlos a raya, lo que me sorprende es que no te los llevaste lejos a penas los viste.
—Hubiera hecho eso si todos no estuvieran presentes —Bael se sentó enfrente de su tío Jaime observando como su tío ordenara las pi