Orión apareció hasta el otro lado del campo de batalla, ahora ya no tenía tanto agotamiento por la teletransportación porque el Éter Oscuro no dejaba de darle su magia ilimitadamente. Estaba tan enojado, una cosa era ser obviamente menos experimentado en pelea que dos semidemonios que probablemente tenían años de experiencia.
Sin embargo, era demasiado humillante que una estúpida humana sin ningún poder casi le cortara el cuello con tanta facilidad, además de que no le tenía miedo en lo absolut