Orión desapareció en un lugar apartado de donde se podía ver toda la batalla, agitado porque la desaparición absorbía más poder del que creyó. Con ayuda de su báculo se levantó y empezó a absorber el poder de este.
No era algo que realmente le gustara, tomar poder del Éter oscuro era terrible para él. La magia que el artefacto brindaba estaba demasiado contaminada y parecía desgarrar su alma, pero en ese momento no estaba para ponerse quisquilloso. Necesitaba todo el poder para acabar con esos