Natsuki sonrió cuando Aiko miro algo temerosa al señor Alan. Después de que él escuadrón de Liam se fuera, Alan era el único que podía transportarlos de nuevo a sus respectivas manadas.
Un día antes la mayoría de sus amigos ya retornaron a su hogar entre despedidas fugaces. Ya no eran adolescentes despreocupados que acampaban en la habitación de Liam, ahora la mayoría eran alfas responsables de miles de hombres lobos. A veces para Natsuki era extraño pensar que los mismos amigos que le pedían a