La noche en el refugio había sido larga, cargada de tensión y sombras que bailaban alrededor del fuego. Aunque estaban protegidos por el sello, el miedo seguía ahí, latiendo dentro del pecho de cada uno. Diego no había dormido. Su mente volvía una y otra vez a las visiones, a los símbolos, a lo que sintió cuando tocó aquel grabado extraño. Algo lo llamaba desde la cantera, algo que tal vez podría ser la clave para terminar con todo esto. No podía ignorarlo más.
Esa mañana, antes de que el sol t