Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de varios siglos de conflicto entre especies, el matrimonio del Rey Alfa y la Señora de la Casa lograria ponerle fin a todo. Cada pequeño paso acercaría a la pareja a la paz entre especies pero también a una cama resistente.
Leer másEL“Si que tiene nervios”, Fenrir estaba extasiado.“No estoy muy seguro de eso, pero definitivamente no me gusta lo que hace”, le respondí.Pero no negaría que estaba sorprendido, la hembra Abigail lucía completamente diferente; era alta y llena de curvas, pero sin duda eran músculos que habían sido entrenados durante años.“Es una pena que no quiera contactar a su familia, se nota que se esmeraron mucho en su educación”, pensé, mientras Fenrir afirmaba con la cabeza.-De una forma única es muy hermosa, es una l
ELEstaba terminando de revisar los documentos que me entregaron, cerré la carpeta de documentos y la entregue al joven Askin.-¿Dónde está la señora?. - Sólo giré el rostro hacia el chico mientras sonreía.-Mi señor, nuestra señora y las demás señoritas están. -se aclaró la garganta con fuerza mientras apretaba la carpeta entre sus manos. -Ellas están, bueno; ¡carajo!. - maldijo en el otro idioma.“Suena a que están causando problemas”, me mofe para mis adentros.&ld
ELLANo estaba segura si estaba molesta o indignada; pero cuando bajamos al hangar de acceso vehicular y lo único que trajeron fue a algunos rouges, vampires y brujas renegadas, expresé mi molestia de manera pública.Le di un fuerte pisotón al suelo haciendo resonar el tacón de mi bota.-¡No debiste volver con prisioneros!, ¡SOLO CABEZAS!. - estaba exaltada a muchos niveles y estaba a dos pasos de perder los estribos. -¿Que mierda paso?, ¿no había espacio en el maldito vehículo para las puras cabezas?. -Todo empeoró cuando vi entrar al hijo mayor de los Delphine encadenado y con un bozal. Comencé a gruñir y lance un rugido tan fuerte que todo
ELLANo se porque me sentía sorprendida, era un hecho que yo sobraba cuando todos estaban presentes. Ragnar estaba de pie entre todos los guardias, sacándoles una o dos cabezas, pero sin duda estaban enfocados.-Deberíamos separarlos. -dijo un guardia por lo bajo.-No creo que sea posible. - respondió el otro.Ragnar miró sobre su hombro hacia mí, llevaba los brazos cruzados; todos los guardias y él se hicieron de lado mostrándome el escenario.-¿Qué pasa aquí?. - en el suelo estaba tirada Abigail haciendo una imponente llave que conocía como “mata leones”, se las había e
Último capítulo