Mundo de ficçãoIniciar sessãoConduje a Marcus a la casa de sus suegros, donde se acostó junto a su amada y volvió a dormirse, agotado.
—¡Muchas gracias, chicos, por salvar a nuestra hija! —agradecieron emocionados Aha y Teka, con los ojos llenos de lágrimas mientras nos abrazaban a Amet y a mí. —Fue una suerte que la mitad de Neiti sea sobrenatural —dijo Amet mientras avanzábamos—, porque libró al bebé del Preta. —Sí, pero parece que él lo desconoce —contesté con un suspiro—. ¿Cómo es






