Mundo ficciónIniciar sesiónComo todas las mañanas, nos reunimos bien temprano en el despacho del alfa Jacking para organizar lo que vamos a hacer durante el día. Esta mañana, algo era distinto. Una enorme e inefable felicidad se reflejaba en mi rostro y no podía evitarlo. Sabía algo que los otros aún no habían descubierto, pero moría por decírselo.
Miré a Bennu y Amet, quienes ya estaban sentados frente al escritorio con expresiones curiosas per






