Mundo ficciónIniciar sesiónLas sombras de la guerra seguían rondando mi mente aunque habíamos escapado. Mi reina necesitaba descansar, aunque se negara. Debía buscar la manera de lograrlo.
—¿Quieres o no el té? —pregunté de nuevo, listo para hacerlo.—Ya tomé dos en casa de mis padres y no se me pasa —dice con una voz quejumbrosa.—¡Ven para la cama! —la llamo con preocupación.—Está bien &






