Mundo ficciónIniciar sesiónAmet levantó la vista del libro y me miró con calma, aunque sus labios se tensaron ligeramente antes de responder. Podía sentir cómo su preocupación se mezclaba con la responsabilidad que le pesaba. Era mi beta, mi confidente en muchas cosas, pero también sabía que este asunto era delicado.
—No es peligroso, mi Alfa —respondió con firmeza—. Ustedes tienen el poder de protegerlos. Conéctate con ellos,






