Mundo ficciónIniciar sesiónSalgo del baño desnuda. Río al sentir a mi lobo gruñir al ver que sus ojos se han tornado dorados. Me acerco y le doy un leve beso en los labios, para luego alejarme y comenzar a vestirme delante de él.
—¡Eres mala, mi Luna, muy mala! —protesta, gruñendo sin parar mientras toma aire. —Mi lobo, cualquiera diría que hace mucho no tenemos sexo. ¡Anoche me comiste de todas las formas que se te ocurrier






