Mundo ficciónIniciar sesiónVemos cómo bajan todos nuestros hombres de uno de los microbuses y se dirigen hacia nosotras sonrientes.
—Chicas —dice Jacking—, ¿listas? Amor, ven, déjame ayudarte. ¿Quieres que te cargue? —No, amor, puedo sola. Dame la mano —le digo enseguida—. ¡No sé por qué tuviste que hacerme tres cachorros! ¿No podía ser uno solo? —Ven, linda, ya te queda poco &mdas






