80. LA VERDADERA LUNA
NARRADORA
— Por el poder que me ha concedido la manada y pidiendo la bendición de la Diosa…
El llamado Sacerdote Lunar comenzó a oficializar y este matrimonio parecía imparable.
Los ojitos de Riley brillaban a medida que avanzaba la ceremonia, hasta que llegaron al punto final.
— Beba del cuenco con la mezcla de sangre del Alfa … —el anciano la mandó a beber de un hermoso cáliz preparado.
Su disgusto por ella era muy difícil de disimular, pero a Riley eso le daba lo mismo.
Tomó de la copa dorad