71. REGRESEMOS A NUESTRA CASA
BLAIR
Subí la barbilla para verlo directo a la cara llena de contradicciones y desesperación.
Se mesó el cabello rubio hacia atrás, apretándoselo con fuerza entre los dedos sin dejar de observarme intensamente.
El contraste entre el brillo de su pelo y la oscuridad de la chaqueta era una mezcla de inocencia caída en el mundo del pecado.
Abrió la boca y la cerró de nuevo, pero a través de sus pupilas podía ver tantas cosas.
Sé que le hacía daño con mis palabras, pero por primera vez, deseé no ser yo la que siempre me iba con el corazón roto.
—Blair, hablemos en privado… —al fin murmuró.
—Creo que ella ya te dejó las cosas claras, ¿o te haces el idiota? —Rowan le devolvió su propia frase mordaz.
—¡¡¡Cállate de una puta vez, Rowan!!! —Rhett le rugió, quebrando finalmente su poca paciencia.
Vi su figura moverse a una velocidad vertiginosa, abalanzándose hacia el otro Alfa que estaba segura, no era su rival.
Su lado vampírico luchaba por tomar el control, tenía que hacer algo para