57. PAREJA DE PODER
BLAIR
—¡Rhett! —le grité, señalándole hacia delante y frenando nuestra carrera suicida.
Rhett se inclinó sobre la anciana, herida y apenas respirando, y se abrió la vena de la muñeca sin dudar.
La alimentó, obligándola a tomar de su poder.
A un lado la vi abrir un poco los ojos y lo primero que hice fue llamar a Cynthia en pánico.
—Se… se la llevaron unas cosas… esas cosas… por allí… por allí…
No le importaba su condición, solo nos señalaba en una dirección y claro que se veía el rastro dejado