CAPÍTULO 6. NO PUEDO PERMITIRLO
— ¡Ustedes no pueden estar aquí!
En ese momento, se escuchó la voz del personal de seguridad, quienes salían del ascensor, señalaron a las niñas y se acercaron a ellas.
—Disculpe patrón, se colaron entre el grupo de jóvenes que ingresaron, pero en este momento nos haremos cargo. —Dos empleados las tomaron por el brazo.
— ¡No! —Ivy gritó asustada.
—No somos delincuentes —Natasha manoteó a los hombres.
Los ojos de William se abrieron de par en par, al ver la reacción de la pequeña.
—No las toque