CAPÍTULO 7. ¿NO ME RECUERDAS?
Al darse cuenta que la joven que acompañaba a Ivy, estaba pálida, Will se acercó al cajón de su escritorio, y tomó una hermosa bombonera, que contenía unas exquisitas trufas de chocolate con rellenos de jaleas de diferentes sabores.
— ¿Quieren uno? —preguntó para intentar mitigar lo asustada que se veía la adolescente.
—Yo sí —de inmediato expresó Ivy, y se acercó con mucha confianza a él.
La observó atento, desenvolver aquella golosina y saborearla, como si no hubiera nada más importante en el