CAPÍTULO 50. TIENE QUE PAGAR
«Fue Kate, fue Kate»
Aquellas palabras que pronunció Camila, aún taladraban en la cabeza de Lucía, se llevó las manos al pecho sintiendo como su pecho subía y bajaba agitado.
— ¿Estás segura? —preguntó, dejándose caer sobre la silla.
Camila se abrazó a sí misma, ante lo que decía.
—Sí, estoy segura. Durante mucho tiempo tuve que soportar sus humillaciones, y sus chantajes, para que no me denunciara y me metiera a la cárcel, por haberme quedado co Ivy —sollozó sintiendo que una parte de ella le