CAPÍTULO 49. TU LLEGADA
Lucía ingresó a grandes pasos al quirófano, ignorando a todo el personal, entonces se acercó a la mujer que presionaba con fuerza sus ojos, ante una fuerte contracción.
Varias lágrimas rodaron sobre las mejillas de Lucía al darse cuenta que era ella, con rapidez se acercó a ella y pegó su frente a la de su amiga, sujetando su mano.
—Todo va a estar bien, yo cuidaré de ti —expresó con la voz fragmentada.
Camila abrió los ojos de par en par, su amielada mirada, se encontró con aquellos ojos color