CAPÍTULO 99 — Cena romántica entre esposos
Fatima ya estaba recogiendo sus cosas cuando Isabella salió de su oficina.
— Disfruta tu cena —le deseó su amiga con una sonrisa cómplice—. Y por favor, trata de no pensar en esa mujer… al menos por hoy.
— Créeme, quiero un descanso mental —respondió Isabella, devolviendo la sonrisa—. Dale saludos a tu madre. Buenas noches.
— Buenas noches, Isa.
Isabella caminó por el pasillo saludando a quienes aún quedaban trabajando. Su porte elegante, usual en ella