CAPÍTULO 184 — La búsqueda de la verdad prohibida
El calendario digital en la pantalla del ordenador de Gabriel marcaba la fecha con una luz parpadeante que parecía burlarse de su ansiedad: faltaban exactamente tres días para el bautismo de Fabrizio.
Tres días para tener que ponerse el traje de gala, entrar en la iglesia y pararse frente al altar junto a ella. Tres días para desempeñar el papel del padrino feliz mientras por dentro se sentía como un edificio en demolición.
La necesidad de saber