CAPÍTULO 171 — Una botella vacía
— Gabriel, amor… — La voz de Bárbara, melosa y cargada de una falsa preocupación, intentó romper su trance. Ella le puso una mano sobre el hombro desnudo—. Entra, vas a coger frío. Ella ya se fue. Era lo mejor.
Gabriel se sacudió el toque de ella con un movimiento brusco, casi violento, como si le quemara la piel. No dijo nada. Dio media vuelta y entró al apartamento, dirigiéndose directamente a la botella de whisky que reposaba sobre la mesa de centro, esa mism