Un juego peligroso (1era. Parte)
El mismo día
Londres
Grace
Alguna vez pensé que no volvería a pisar una fiscalía. Después de la muerte de Jeffrey, de los años intentando recomponerme por dentro, me prometí que dejaría atrás los casos penales. Elegí otras batallas. Aquellas donde la justicia no se dictaba con un veredicto, sino con la oportunidad de sanar. Casos de violencia doméstica, de mujeres rotas, de voces silenciadas. Tal vez porque en esas causas encontraba una forma menos desgarradora de hacer justicia.
Y sin embargo,