Terminado mi turno de prácticas en el hospital voy a casa de mis padres, quiero verlos y recoger algunas cosas también.
Mamá sale a recibirme de brazos abiertos y con los ojos brillantes de emoción.
La abrazo tan fuerte que siento que me hundo en su pecho.
Papá no está, dice que está solucionado algunos asuntos con Lombardi en la empresa.
Eso me incomoda un poco.
No sé bien cómo reaccionar, pero trato de estar tranquila para no alterar a mamá.
— Cuéntame como has estado mi niña