Sienna retrocedió con pasos inseguros, el corazón, latiéndole con fuerza, como si quisiera escapar de su pecho.
La tensión la envolvía por completo, y la sensación de que cualquier movimiento podría desencadenar un desastre la hizo salir a toda prisa, buscando aire, un refugio donde pudiera recomponerse y calmar la tormenta de emociones que la atravesaba.
Cada respiración le dolía, cada latido le recordaba los años de heridas acumuladas, traiciones y silencios que habían minado su confianza.
No