16. Deseo
Heleanor se levantó de la cama desnuda y apenas se puso el camisón de seda, sin la ropa interior. Era de madrugada y debía irse, para que Hanna no los descubriera de esa manera indecente con su hijo. Sonrió al verlo dormido con placidez. Se acercó para darle un beso en la frente, pero cuando intentó pararse, sintió una mano que la agarraba por el antebrazo.
Hedrick abrió sus ojos; Heleanor lo había despertado con los movimientos de la cama y con la calidez de los labios en su frente.
—¿Ya te va