Diez años después de aquel entonces. Heleanor estaba viendo la imagen de su boda con Hedrick.
—Mami, mami, Hypnos me está molestando de nuevo —dijo una bella niña, de cabello oscuro como la noche y ojos azules, como el cielo.
—Hypnos, ya te dije que no molestes a tu hermana —dijo Heleanor, con voz autoritaria, pero con una gran sonrisa en su rostro. Ellos tres, eran su más hermosa tormenta
—Sí, se lo voy a decir a mi papi.
—¿Qué me vas a decir, Hebe? —preguntó un Hedrick adulto, que vestí un ga