17. Regalos
—Quiero decir. —Hedrick era inteligente y astuto. Cerró sus ojos para pensar en algo y en pocos segundos, una idea atravesó su cabeza—. Ayer vi que se acostó hasta tarde; parecía estar revisando documento del trabajo. Debe estar cansada y lo mejor sería no molestarla. Después de todo, ha venido a tomarse un descanso —dijo él, sin titubear o mostrar nerviosismo.
—Sabes —dijo Hanna—. Tienes razón. Pero no te demores mucho. Ya pronto terminaré de preparar el desayuno.
—Sí, acabaré lo antes posible