12. Buenos días
Ambos siguieron conversando, hasta que se quedaron dormidos y abrazados como amantes enamorados, y tal como había dicho Hedrick, se despertó a la madrugada y se fue a su cuarto para volverse a acostar. La alarma de su celular le hizo abrir los parpados y bostezó somnoliento. Se quitó la ropa y se cubrió con una toalla blanca, que revelaba su torso marcado. Salió de su cuarto para entrar al baño, pero estaba ocupado. La puerta se abrió pocos segundos después y apareció ante su mirada, Heleanor;