Carraspeo con fuerza, buscando que Cesia deje de observarme con esa mirada inquisitiva y cargada de juicio, pero, aun así, ella no cede. Me siento profundamente incómodo, como si pudiera leer los pensamientos de culpa y confusión que martillean mi mente.
—Antonio volvió a la ciudad porque desea conquistar a Mía de nuevo —suelta finalmente, encogiéndose de hombros mientras bebe un largo trago de agua, como si estuviera comentando el clima.
Siento un desagrado profundo ante su respuesta, y una ol